¿Es posible reconstruir una vasectomía realizada hace más de 10 años?.

el 7/01/2014 | Blog
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Esta pregunta me la hacen muy a menudo los pacientes que consultan para reconstruir una vasectomía. Se trata de una cuestión que no tiene una respuesta simple que trataré de explicar. A la hora de plantearse una reversión de una vasectomía, hay que tener en cuenta todos los factores que pueden contribuir a reducir las posibilidades de éxito. Los principales de estos factores son:

  • Edad de ambos miembros de la pareja.
  • Técnica quirúrgica empleada al realizar la vasectomía: es aconsejable dejar libre el extremo del conducto más próximo al testículo para evitar obstrucciones secundarias del epidídimo.
  • Antecedentes de infecciones, inflamaciones, traumatismos, etc. sobre el testículo o la vía seminal , ocurridos desde la vasectomía.
  • Por supuesto, el tiempo que ha transcurrido desde la vasectomía también influye y veremos en qué medida.

A medida que pasa el tiempo desde la realización de una vasectomía, aumenta la posibilidad de que se produzcan roturas del epidídimo. Éste es un conducto muy fino y enrollado, como un obillo de lana, que debe recorrer el espermatozoide en su salida hacia el exterior desde el testículo. Estas roturas se producen generalemente por un aumento de la presión dentro del tubo epididimario, consecuencia del acúmulo de espermatozoides y secreciones que no pueden pasar a través del corte realizado al hacer la vasectomía. Las roturas del epidídimo van a causar una obstrucción secundaria del mismo, lo que impedirá el paso de los espermatozoides a su través. Si esto ocurre, de nada servirá reconstruir la vasectomía, pues hasta ese punto no llegarán espermatozoides, que habrán visto interrumpida su progresión en un punto anterior.

¿Qué se puede hacer en esta situación? Durante la intervención quirúrgica, es fundamental el analizar “in situ” la secreción que se pueda obtener del extremo del deferente más próximo al testículo, buscando la existencia o no de espermatozoides. Si aparecen éstos, es posible realizar la reconstrucción de la vasectomía volviendo a empalmar los extremos del conducto deferente cortados. En caso de no encontrar espermatozoides, debemos sospechar la existencia de una obstrucción epididimaria secundaria que tendremos que localizar para empalmar el extremo distal del conducto deferente al propio tubo epididimario por delante de la obstrucción. Si no lo hiciésemos así, nunca podrán pasar espermatozoides a través de la anastomosis realizada, ya que tendríamos una obstrucción por delante. El problema es que realizar el empalme del extremo distal del conducto deferente con el tubo epididimario (epidídimo-vasostomía, EVT) es técnicamente mucho más complejo y largo de realizar. Los resultados son también algo peores que la simple reconstrucción de la vasectomía. En el gráfico que os pongo a continuación (tomado de la serie del Dr. Turek, San Francisco, California), se puede comprobar como, a medida que pasa el tiempo desde la realización de la vasectomía, aumenta el porcentaje de pacientes en los que es necesario realizar una EVT uni o bilateral. Como se puede comprobar en el gráfico, a los 10 años, a un 12% de los pacientes hay que realizarles una EVT bilateral y a un 24% una EVT unilateral.

Los porcentajes de embarazo tras una vaso-vasostomía (VVT) son de un 65-70%, mientras que los de una EVT bilateral son de un 45%. En caso de una EVT unilateral este porcentaje es de 60-65%.

Con todos los datos anteriores, podemos ya dar una respuesta a la pregunta que planteábamos en el título de este blog:

  • Es posible reconstruir una vasectomía independientemente del tiempo transcurrido desde su realización
  • Cuanto más tiempo haya pasado, más probable es que sea necesario realizar una EVT uni o bilateral
  • En caso de realizarse una EVT uni o bilateral disminuyen los porcentajes de éxito de la intervención, medida en tasa de embarazos31